VENTILACIÓN CORRECTA EN INVIERNO
Debido al cambio de las condiciones meteorológicas, el "comportamiento de ventilación" también debe ajustarse en consecuencia en los meses de invierno, pues de lo contrario puede haber sorpresas desagradables en forma de moho en los pisos.
¿POR QUÉ DEBO VENTILAR?
Inspirar y espirar permanentemente enriquece el aire de las habitaciones con dióxido de carbono y reduce el contenido de oxígeno. Además, los materiales de construcción (sobre todo en edificios nuevos) o el mobiliario (los artículos más baratos de algunas grandes cadenas de muebles son auténticos "vendedores de suciedad") también emiten contaminantes que pueden ensuciar el aire interior.
Todos reaccionamos a una mala calidad del aire interior con cansancio o dificultad para concentrarnos, por ejemplo. Por eso es esencial ventilar con regularidad para garantizar unas condiciones de aire higiénicas.
Una ventilación correcta también puede y debe evitar la aparición de moho en los hogares. Como principio básico, cuanto mayor sea la humedad en el interior, mayor será la probabilidad de que aparezca moho.
¿QUÉ ES DIFERENTE EN INVIERNO?
Debido a las bajas temperaturas exteriores, tendemos a descuidar la ventilación para no dejar escapar el "acogedor" calor al exterior. En las habitaciones cerradas, la humedad aumenta automáticamente con el tiempo (personas, plantas, cocina, duchas, lavandería, etc.). En particular, a los hongos del moho les encanta la humedad elevada y, por tanto, encuentran las condiciones ideales. Por tanto, la elevada humedad interior debe sacarse al aire seco y frío del invierno mediante una ventilación intensiva.
¿CÓMO VENTILAR CORRECTAMENTE EN INVIERNO?
En primer lugar, hay que señalar que se trata de consejos generales. Dado que cada vivienda debe evaluarse de forma diferente (plano, orientación, ubicación, uso, materiales de construcción utilizados, etc.), no existen normas de aplicación general. No obstante, si se respetan los siguientes principios, se va por buen camino:
- Ábralo todo. Abra completamente todas las ventanas de la casa durante unos minutos, sin inclinarlas. Ventile breve pero intensamente ("ventilación de choque"). El rápido intercambio de aire hace que las habitaciones no se enfríen del todo y que el aire "fresco" vuelva a calentarse rápidamente después de cerrarlas.
- Repita la "ventilación de choque" varias veces al día. Si trabajas, al menos por la mañana y por la noche, y varias veces el fin de semana.
- En función de la distribución del piso y de las demás condiciones del lugar, ventile la habitación entre 5 y 10 minutos como máximo.
- En invierno, todas las ventanas permanecen cerradas entre o después de la "ventilación de choque" (sin inclinación).
NO INCLINE LA VENTANILLA
Inclinar las ventanas durante mucho tiempo o de forma permanente es muy perjudicial e incluso favorece la aparición de moho. A través de una ventana inclinada sólo puede circular una cantidad de aire relativamente pequeña, por lo que la humedad en el interior se mantiene relativamente alta. Al mismo tiempo, sin embargo, las paredes (especialmente en las proximidades de la ventana) se enfrían considerablemente, lo que puede provocar la formación de condensación. No hay nada mejor para la formación de moho que esto: la humedad elevada se une a los componentes fríos del edificio.
Conclusión: En invierno ventilar breve pero enérgicamente varias veces al díapara que haya un intercambio rápido y completo de aire en la vivienda. Así se evita que la mampostería se enfríe por completo y vuelva a calentar el aire rápidamente, reduciendo la humedad en las habitaciones.